21/10/14 Fòrum Gastronòmic de Barcelona. FOTO:PERE DURAN
19 Ene 2021

CULTURA Y GASTRONOMIA, CLAVES DEL EXITO EN LA RECUPERACION DE UN DESTINO TURISTICO.

El arte y la cultura, asociados a la gastronomía, son los valores de un destino turístico.

El turismo cultural será uno de los principales sectores que permitirán continuar creciendo en número de visitantes a nuestro país, tanto desde el punto de vista sociocultural como económico, de la sociedad de la información y del conocimiento. Se trata de un espacio de convergencia entre diferentes ámbitos como el patrimonio cultural y natural, los equipamientos culturales (museos, centros de interpretación y de visitantes, yacimientos arqueológicos, conjuntos monumentales, entre otros), los entornos paisajísticos, el folklore, la sociedad y la economía. Esta simbiosis, no obstante, se debe entender en una perspectiva de sostenibilidad y de calidad que procure gestionar y presentar a la ciudadanía los productos culturales mediante diferentes canales comunicativos y, especialmente, mediante las nuevas tecnologías.

Museos, Equipamientos Culturales, Patrimonio histórico-cultural, Patrimonio natural, Itinerarios turísticos, Tecnologías de la Información y de la Comunicación, Medios de Comunicación Social, Comunicación Audiovisual, Consultoría… ETC, son los elementos que forman parte de la propuesta de turismo cultural. Turisme de Catalunya ofrece sugerencias para todos los gustos que contempla elementos de la historia del país, del patrimonio cultural, de diferentes modalidades artísticas, de fiestas Populares y tradicionales entre otras muchas opciones.

El patrimonio arquitectónico del destino turístico de Catalunya también se engloba en la propuesta cultural, ya que repasa miles de años de historia y, entre sus joyas, se encuentran poblados ibéricos, restos de la primera ciudad griega de la Península, el legado de los romanos, las iglesias románicas, las catedrales góticas y las juderías. En lo que respecta a los movimientos artísticos, el modernismo catalán, que alcanzó su máximo esplendor en los primeros años del siglo XX y del que Gaudí es su máximo exponente, presenta construcciones únicas en todo el mundo como la Pedrera, la Sagrada Familia o el Parque Güell.

Panorámica del Parc Güell

En Catalunya, el arte y la cultura, asociados a la gastronomía, son los valores del destino turístico, ya que la hacen su seña de identidad. El patrimonio artístico y cultural de un destino turístico puede llegar a emocionar de múltiples maneras. En un territorio como Catalunya en el que su patrimonio artístico y monumental la han llevado a ser un destino preferente del turismo cultural. Su cultura y arte agrupa una interminable lista de servicios y experiencias culturales de calidad que desarrollan todo el potencial creativo tanto del turista como del visitante.

Los diferentes museos o galerías de arte son recintos dinámicos capaces de conectar pasado y presente a la vez que tienen la capacidad de promover a nuevos talentos. Son centros de actividad cultural de visita obligada, ya sea porque se prioriza la exposición de genios universales o para realizar una inmersión en sus 2000 años de historia.

De la oferta cultural, se pueden apreciar las creaciones de grandes genios del arte de la escuela catalana, como Joaquim Vayreda, Anglada-Camarasa, Ramon Casas o Albert Ràfols Casamada por citar algunos. También destacan otros creadores artísticos con museo propio como Dalí, Picasso, Miró o Tàpies. En Catalunya hay más de cuatrocientos museos y centros de arte dedicados a todos los estilos artísticos y de todas las épocas y disponen de una extensa programación de exposiciones al alcance del visitante. A todo ello, también hay que añadir una serie de rutas y atractivos turísticos como el “Camí de Sant Jaume”, la Ruta del Císter, la Ruta del Románico o el Camí Oliva i la ruta Ignaciana. Se trata de diversos itinerarios vinculados al patrimonio cultural y religioso donde destacan también los numerosos santuarios y monasterios de los que sobresalen por un lado la Abadía de  Montserrat, principal referente espiritual del país y situado en una montaña de formas sorprendentes y el Santuario de la Virgen de Núria, ubicado en un Valle Pirenaico y donde no se puede acceder en vehículo privado.

En el caso de Barcelona, ya se ha elaborado un programa para la reactivación de la promoción turística de la ciudad en una nueva etapa centrada, básicamente, en potenciar la cultura. En este proyecto, el Ayuntamiento local aportará 12 millones de euros al programa que permitirá atraer visitantes que quieran disfrutar de los equipamientos y de la producción cultural, del diseño o de la arquitectura. Una vez se pueda recuperar la libertad de movimientos y se reduzcan las medidas restrictivas en cuanto la pandemia haya entrado en fase de control, el reto de Turismo de Barcelona será favorecer la llegada de un turismo con un mayor valor añadido y que pueda aumentar su gasto en el destino. Un turismo que sea más sostenible y respetuoso con la ciudad y con el medio ambiente. Es en este sentido que se sitúa la cultura como eje principal de los atractivos turísticos.

EL TURISMO CULTURAL ASOCIADO A LA GASTRONOMIA

Si bien es cierto que en algunos segmentos se asocia el turismo cultural con la gastronomía, tampoco se entendería todo un programa cultural sin poder degustar platos típicos de la región, y es que el turismo gastronómico es mucho más que poder disfrutar de un buen plató o una bebida durante el viaje. La capacidad de preparar productos y experiencias uniendo turismo cultural y gastronomía han sido una de las claves del éxito en la economía de estos últimos años con el aumento del gasto por turista.

Catalunya ofrece sugerencias para todos los gustos que contempla elementos de la historia del país, del patrimonio cultural, de diferentes modalidades artísticas, de fiestas populares y tradicionales entre otras muchas opciones para complementar el programa de viaje del visitante. La cocina catalana obtiene el éxito de la calidad y singularidad de sus productos y la capacidad de combinar lo que produce la tierra con lo que proporciona el mar.

 

LOS PRODUCTOS AUTONOMOS. La esencia de la gastronomía catalana

Catalunya cuenta con todos los ingredientes para obtener la mejor gastronomía: un territorio y unos paisajes tan diversos como la cocina que se conserva, algunos de los mejores cocineros del mundo y unos productos de calidad, variados y de temporada.

Por su excelencia y personalidad, Catalunya tiene muchos productos que merecen el distintivo oficial europeo de Denominación de Origen Protegida (DOP) o de Indicación Geográfica Protegida (IGP). Ambos se otorgan a productos típicos arraigados en una región que les proporciona un carácter específico y un sabor inimitable.

Las cuatro estaciones y las celebraciones marcan el calendario gastronómico. La primavera es el momento de los colores en el campo, de las fresas, de los guisantes y de los mejillones. Con San Juan llega el verano, y nada mejor para celebrarlo que la coca y el cava. El otoño es época de ‘panellets’ y castañas. En Navidad, la ‘escudella’ y los canelones han sido los protagonistas. Y el resto del invierno, el ‘xató’ y los ‘calçots’ ocupan la mesa y son el motivo de jornadas gastronómicas. Tampoco faltan en cualquier época del año los productos embutidos artesanos y tradicionales de elaboración propia en cada una de las regiones del territorio.

El perfil del turista gastronómico suele empezar con una dosis de cultura, con la visita a alguno de los centros de arte, ya que no solo se interesa por los alimentos que disfruta, sino que quiere saber más acerca de la historia de la región, los productos de la agricultura local y los procesos de elaboración y la forma en que llegan a la mesa. Los turistas acuden a los destinos buscando estas experiencias locales que les permiten vincularse a la cultura y a la gastronomía de una forma cercana y no estandarizada.

El turismo gastronómico congenia con el arte y la cultura y debe ser parte de la estrategia del destino colaborando en la creación de una nueva experiencia para el visitante.

En esta última década el Turismo Gastronómico y la Cultura se han convertido en el atractivo principal de los Viajes.

También destaca, en gastronomía, la incorporación de marcas y sellos para potenciar la sostenibilidad. Precisamente, la Guía Michelin ha incorporado un distintivo llamado «Estrella Verde» que quiere materializar el compromiso con la sostenibilidad en el campo de la gastronomía y la restauración. Con este distintivo se quiere reconocer los restaurantes que compartan esta filosofía, se esfuercen por la innovación aportando iniciativas que respeten los ritmos de la naturaleza y puedan preservar el medio ambiente mediante la gestión de recursos y la eliminación de residuos. Esta distinción no tiene nada que ver con las «estrellas» que la guía otorga a la buena mesa y la elaboración de los menús gastronómicos, sino que valora el tema de la sostenibilidad desde todos los niveles culinarios. Precisamente, en Catalunya, ya hay siete restaurantes que gozan de esta nueva mención.


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