21/10/14 Fòrum Gastronòmic de Barcelona. FOTO:PERE DURAN
16 Oct 2019

La Gastronomía. – Un patrimonio en constante evolución

Una cocina de autor creativa y las nuevas propuestas de enoturismo contribuyen al creicente interes del turismo gastronómico

La gastronomía ya está consolidada como uno de los productos que complementan la oferta de los destinos turísticos ya que influye directamente en la decisión de los viajeros a la hora de escoger sus viajes tanto de ocio como de negocio.

La alta calidad de la gastronomía de nuestro país y su reconocimiento internacional aportan un valor añadido y diferencial. No cesan las iniciativas entorno a la gastronomía y al turismo gastronómico. La revista “The World’s 50 Best Restaurants” incluye a 14 restaurantes españoles en su listado de este 2019, de los que once ya disponen de tres estrelles Michelin.

El perfil del turista gastronómico corresponde a un 58% de viajeros entre los 36 y 55 años, con estudios superiores o universitarios y la gran mayoría en activo en el mercado laboral. A parte de poder comer en buenos restaurantes, la actividad preferida del turista gastronómico es ir de tapas, que se complementa perfectamente tanto con el turismo rural, como para el turista de sol y playa o para el que realiza viajes turísticos combinando ocio y negocio para asistir a eventos MICE.

La Fortaleza del turismo gastronómico se hace evidente gracias a la revalorización de su cocina y a los productos autóctonos utilizados en cada región. Andalucía, Catalunya, Madrid, País Vasco o Rioja desarrollan propuestas específicas de cada destino turístico que permiten un valor diferencial y un valor añadido potenciando la multiculturalidad.

En La Rioja, Navarra y, especialmente, en Catalunya, surgen nuevas ofertas en torno al vino que han llevado al Enoturismo a un constante crecimiento. Sus Rutas del Vino forman parte de los viajes de ocio y de vacaciones. Cada temporada surgen nuevas iniciativas pioneras que desarrollan nuevas propuestas y ofertas enoturisticas que dan respuesta al creciente interés del turista y visitante. Las visitas a bodegas y los recorridos por los pueblos con actividad vitivinícola son las actividades principales elegidas, acompañados de una oferta cultural o de actividades vinculadas con la naturaleza.

Catalunya es un paraíso gastronómico donde su cocina es una sabrosa mezcla de patrimonio, producto autóctono, territorio, tradición, creatividad e innovación. Al hablar de gastronomía, la cocina catalana es un referente y poderla descubrir a través del paladar hacen que sea una opción muy atractiva.

El patrimonio gastronómico de la región se remonta a la época medieval y, actualmente, todavía se basa en el valor del producto autóctono que se obtiene del mar, la montaña, la huerta y los bosques. De esta tradición nacieron recetas que hoy en día son tan populares que forman parte de los diarios menús caseros, como pueden ser la Escudella, la carn d’olla o l ’escalivada solo por destacar algunos.

Los mercados tradicionales disponen de una amplia oferta de productos autóctonos de cada región

De los productos que se suministran cada día en los mercados, se elabora una dieta mediterránea que no solo contribuye a la creación de nuevas experiencias gastronómicas, sino que favorecen la salud y el bienestar por su variada y complementaria lista de productos con los que se elaboran los platos. A estos platos tradicionales cabe añadirle la cocina de autor creativa que a puesto a la cabecera de la gastronomía mundial muchos de los cocineros de la región y de sus renombrados restaurantes. No obstante, en el 2016, Catalunya fue declarada Región Europea de la Gastronomia.

La gastronomía se ha convertido en uno de los primeros factores a valorar por el turista a la hora de escoger un destino de vacaciones. El turismo interior, que juega un papel destacado en el equilibrio territorial, también se mueve por los atractivos alimentarios. La gastronomía, siempre ha estado vinculada al turismo. En este punto, no cabe olvidar que la guía gastronómica más importante del mundo, y que sirve de referencia en los viajes, fue una iniciativa llevada a cabo por una empresa fabricante de neumáticos.

Diferentes estudios realizados por organismos de promoción turística de algunos países europeos situados en la primera línea de los destinos de turismo, indican que la oferta gastronómica es uno de los componentes más importantes que acompañan a la oferta cultural del destino. Esto explica, en buena medida, el porque del gasto medio por turista se ha visto incrementado los últimos años. Por lo tanto, potenciar la oferta gastronómica junto a los diferentes eventos no solo resulta coherente, sino que además es recomendable a la hora de apostar por el posicionamiento turístico de cualquier región.

Por su parte, Catalunya es una de las comunidades que más se ha preocupado hasta el momento de investigar, valorar y promocionar, desde un punto de vista turístico, todo su patrimonio alimentario. A pesar que el interés de que todo su patrimonio gastronómico se distribuye por todo su territorio y pone en relieve productos y platos locales que son muy demandados. Algunas comarcas muy determinadas en la producción de vinos o aceites han conseguido situares en el punto de mira de turistas interesados específicamente por la gastronomía o la alimentación. A parte de vinos y aceites, otros territorios de Catalunya destacan por sus productos, con denominación de origen, que aportan un valor añadido, como pueden ser los casos de la “Mongeta del Ganxet” en la zona Vallès y Maresme, los “fesols” de Santa Pau, en la Garrotxa, o los Langostinos en Sant Carles de la Rápita (Tarragona) y el arroz de Pals (Girona) por citar algunos de los productos con “nombre propio”.


Avant

Deja una respuesta