Actos festivos y tradicionales para dar entrada al nuevo año.
30 Dic 2019

Actos festivos y tradicionales para dar entrada al nuevo año.

BARCELONA CELEBRA LAS CAMPANADAS DE FIN DE AÑO EN TORNO A LA FUENTE MÁGICA DE MONTJUÏC Y MADRID, COMO ES TRADICIONAL, JUNTO A LA PUERTA DEL SOL

La cuenta atrás del año, marcada por las doce campanadas, se traduce en un impresionante espectáculo de luz, agua, pirotecnia y música en la avenida de la Reina Maria Cristina

Saluda al 2020 celebrando la Nochevieja en Barcelona. Durante estos ultimos años, se ha acudido en masa a la Avenida Reina maria Cristina, junto a la Plaza de España y al pie de Montjuic.

Panorámica de Monjuic, con el Museo Mnac y las fuentes mágicas al fondo

La avenida de la Reina Maria Cristina y el trasfondo del Palau Nacional, junto a las Fuentes Mágicas y su entorno de color, se transforman de nuevo en la escenografía por excelencia de la Fiesta de Fin de Año en Barcelona. El inicio del espectáculo central tendrá lugar a las 23.45 horas, pero a partir de las 21.30 horas, y como en años anteriores, el público que se acerque a la avenida de la Reina Maria Cristina podrá ver también en directo un espectáculo coreográfico de luces, colores y música de las fuentes mágicas de Montjuïc.

La Fuente Mágica también tendrá un peso específico en la celebración las campanadas. Ofrecerá un espectáculo integrado que innova con la presencia del fuego y que jugará con el agua, el sonido y la luz.

Los fuegos artificiales, el acompañamiento musical y los juegos de agua de la Fuente Mágica convierten el espectáculo en una experiencia única y excepcional. El espectáculo de despedida del 2019 este año ha sido creado por la compañía francesa Groupe F, con Christophe Berthonneau como director artístico, y con música original del creador sonoro Scott Gibbons. Se trata de un espectacular montaje multimedia creado expresamente para esta ocasión que parte de la tradición en nuestro país de comer las 12 uvas para celebrar la entrada del nuevo año. Un espectáculo de 24 minutos de duración que combina la actuación de cuatro actores en suspensión con elementos como el fuego, la luz, los efectos pirotécnicos y las vídeo proyecciones.


En Madrid, el principal punto de encuentro es frente al reloj de la Puerta del Sol.

Miles de personas, principalmente grupos de amigos y jóvenes disfrazados, con sombreros, petardos, trompetas, máscaras y bromas, se dirigen cada año a esta plaza en el centro de la capital española cada 31 de diciembre dar la bienvenida al Año Nuevo. Después de la tradicional campanada de medianoche, junto con las doce uvas de la suerte, la felicidad y la emoción se apoderan del lugar, que se convierte en una fiesta de masas invadida por confeti, serpentinas y música.

La Puerta del Sol se convierte cada año en el epicentro de la Nochevieja para todo el país. Y es que miles de personas, venidas de todas partes, abarrotan cada 31 de diciembre la plaza, para recibir el nuevo año y comer las uvas de la suerte al son de las doce campanadas que marcan el reloj de la Real Casa de Correos.

Panorámica de la Puerta del Sol de Madrid en Fin de Año

La costumbre de celebrar la Nochevieja comiendo las doce uvas al compás del famoso reloj de la Puerta del Sol arrancó en 1882. Llegó con motivo de una tasa municipal  puesta en marcha por parte  del alcalde de Madrid a quienes celebrasen la llegada de los Reyes Magos, aunque la teoría sobre el origen no está muy clara y existen otras variables que sitúan esta costumbre en 1909, donde viticultores levantinos tuvieron tal excedente de esta fruta aquella temporada que decidieron que se repartiría gratuitamente entre los ciudadanos, aludiendo que les traería fortuna por comerlas en Nochevieja.

El éxito de esta curiosa campaña queda claro un siglo después, ya que en todas las celebraciones del país se comen doce uvas que simbolizan la suerte para los doce meses del año.


LA TRADICIÓN DE CORRER EN EL ÚLTIMO DÍA DEL AÑO

También es tradicional el último día del año la celebración de la carrera de San Silvestre.

Para despedir el año se llevan a cabo tradicionales carreras que llevan el nombre del santo del ultimo día: San Silvestre.

La primera carrera de San Silvestre se celebró en el año 1924 en la Ciudad brasileña de Sao Paulo, una localidad con elevada población que ha mantenido esta gran fiesta popular en la que los disfraces y la diversión se han convertido en sus credenciales.

El origen de esta carrera fue recuperar una vieja tradición francesa de carreras nocturnas que se disputaban la noche de fin de año donde los participantes se iluminaban con antorchas para realizar el recorrido.

En nuestro país, la carrera de San Silvestre se fue incorporando en numerosas ciudades y en Europa, las más destacadas son las que se celebran en Londres, Berlín, Roma o Madrid. Precisamente en esta última localidad es conocida como la  “San Silvestre Vallecana” que se celebra desde 1964 cuando se inició primero a nivel profesional para incorporar, unos años más tarde la participación popular.


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